El problema de los residuos plásticos se debe en parte a que los plásticos tradicionales están diseñados para durar, lo que significa que pueden permanecer en la naturaleza durante cientos de años antes de descomponerse. Algunos datos alarmantes sobre este tema son que más de 400 millones de toneladas de plástico se producen cada año y que el 79% de los plásticos terminan en vertederos o en la naturaleza. Los plásticos desechables, como botellas, bolsas y envases, son los principales responsables de esta crisis.
El plástico es uno de los mayores contaminantes de los océanos y se estima que para 2050 habrá más plástico que peces en el mar.
A medida que los plásticos se degradan, se fragmentan en microplásticos que contaminan el agua y los suelos. Estas partículas han sido encontradas en alimentos, agua potable e incluso en el cuerpo humano.
Optar por productos biodegradables es una excelente alternativa para reducir la contaminación, ya que estos productos, hechos de materiales naturales, se descomponen en pocos meses sin dejar residuos tóxicos.
Pequeños cambios en la rutina, como usar bolsas reutilizables, llevar tu propia botella y optar por envases compostables, pueden marcar una gran diferencia. Separar los residuos y reciclar correctamente ayuda a reducir la cantidad de plástico en vertederos y océanos.
Elegir productos de empresas comprometidas con el medio ambiente impulsa la producción de alternativas ecológicas y presiona a las grandes compañías a adoptar modelos más sostenibles.
El impacto de los plásticos en el medio ambiente es un problema grave, pero está en nuestras manos tomar decisiones más responsables y optar por productos biodegradables y reducir el consumo de plásticos de un solo uso es un paso importante hacia un futuro más limpio y saludable.