El delfín mular se alimenta de varias especies de peces y calamares y ha desarrollado diferentes técnicas de caza y uso de herramientas en función de su hábitat. La ecolocalización puede utilizarse para rastrear alimentos, examinar objetos y en condiciones de escasa visibilidad. Consiste en emitir chasquidos de alta frecuencia que se reflejan en los objetos para crear una imagen auditiva del entorno. Aunque el delfín mular, de distribución mundial, no es una especie en peligro, las poblaciones costeras locales de muchos países están amenazadas en diversos grados. En la mayoría de los casos, el peligro procede de la industria pesquera, con cientos de animales que quedan enredados en las redes con consecuencias fatales. YAQU PACHA colabora con investigadores de la Universidade Federal do Rio Grande FURG para proteger a los delfines mulares de Lahille(Tursiops gephyreus), en peligro de extinción, en la Lagoa dos Patos (Brasil). Los delfines mulares se comunican entre sí mediante una serie de silbidos y chasquidos, además del lenguaje corporal. Cada animal tiene también un silbido individual muy característico como tono de reconocimiento. El delfín mular Tursiops truncatus se encuentra en aguas tropicales y templadas, tanto en alta mar como en las costas.