Un ave nativa es aquella que se encuentra naturalmente en un área geográfica sin intervención humana, es decir, que ha formado parte del ecosistema desde tiempos prehistóricos.
Las aves nativas de un lugar pueden haber llegado a través de procesos naturales, como migración o colonización de nuevos territorios, y pueden haberse adaptado a las condiciones locales.
Estas aves pueden estar presentes en otros lugares del mundo fuera del área en cuestión, pero su población original y establecida se encuentra en el lugar en cuestión.
Ejemplo de ave nativa de Puerto Rico Reinita común (Coereba flaveola): La reinita común es una especie nativa que se encuentra en Puerto Rico, otras islas del Caribe, América Central y Sudamérica.
Cabe destacar que en nuestra isla está clasificada como una subespecie endémica (Coereba flaveola portoricensis).
Un ave endémica es una especie que solo se encuentra en una región geográfica específica, es decir, no existe en ningún otro lugar del mundo de forma natural.
Las aves endémicas de un lugar se han adaptado tan estrechamente a ese entorno que no han colonizado otras regiones.
Ejemplo de ave endémica de Puerto Rico Cotorra de Puerto Rico (Amazona vittata): Este es un claro ejemplo de un ave endémica de la isla.
La cotorra de Puerto Rico se encuentra única y exclusivamente en esta Isla.
Actualmente se encuentra solo en algunas áreas específicas, principalmente en la región de El Yunque, el bosque de Río Abajo y el bosque de Maricao.
Debido a su distribución limitada y la destrucción de su hábitat, esta especie ha sido catalogada como en peligro de extinción.
Otros ejemplos de aves endémicas de Puerto Rico son el San Pedrito, el juí, la reina mora, la llorosa, la calandria y otras, para un total de 19 especies.
Distribución geográfica: La principal diferencia entre un ave nativa y una endémica es la distribución geográfica.
Mientras que las aves nativas pueden encontrarse en más de un lugar, las aves endémicas están restringidas a un único lugar específico, como una isla o un ecosistema particular.
Las aves endémicas suelen haber pasado un proceso o factores de aislamiento, mientras que las nativas pueden haber migrado o dispersado su población hacia nuevas áreas.
Las aves endémicas suelen ser más vulnerables a la extinción debido a su limitada distribución, ya que cualquier cambio en su hábitat (como desastres naturales o actividades humanas) puede tener un impacto mucho más significativo.
En cambio, las aves nativas, aunque también pueden enfrentar riesgos, generalmente tienen una distribución más amplia y una mayor probabilidad de sobrevivir en un rango más extenso.
A medida que se intensifican los esfuerzos de conservación en la isla, es crucial proteger tanto a las especies nativas como a las endémicas, para garantizar que las futuras generaciones puedan disfrutar de su biodiversidad única.