La pesca de tiburones y rayas ayuda a generar proteína accesible, sobre todo para comunidades pesqueras marginadas.
México es uno de los países con mayor cantidad de especies de tiburones en el mundo, al sumar 111 que nadan desde el Océano Pacífico hasta el Golfo de México y el Mar Caribe.
La relevancia de los tiburones también radica en ser un fuente de empleo, alimento y sustento para muchas familias que habitan en las costas mexicanas.
La pesca de tiburones y rayas ayuda a generar proteína accesible, sobre todo para comunidades pesqueras marginadas, y aportan ingresos y trabajo a nivel nacional.
Necesitamos alimento, trabajo y divisas; y esta pesquería ofrece las tres cosas.
Investigadoras como Mayra Lizeth Diliegros señaló que una de sus mayores satisfacciones, como especialista del IMIPAS, es cómo el trabajo en campo y oficina se transforma en información útil para la toma de decisiones que, a su vez, impactan directamente en el cuidado de los tiburones y en el desarrollo de la pesca sustentable.
Detrás de cada norma, cada plan pesquero o programa de monitoreo, hay años de trabajo, mediciones, estudios sobre tallas, edades, reproducción y migración de estas especies.
Todo esto es vital para saber cuánto y cómo pescar sin poner en riesgo el futuro de los tiburones.
El foro es un ejemplo de colaboración entre instituciones públicas, de investigación y de la sociedad civil, como Saving Our Sharks y la Sociedad Mexicana de Peces Cartilaginosos (SOMEPEC), que comparten con el Gobierno de México el objetivo de fortalecer el conocimiento sobre la biología, ecología, pesquerías y estado poblacional de los tiburones que habitan en aguas nacionales.
Porque cuidar a los tiburones, es cuidar el mar y a quienes viven de él.