La playa de Papakolea se enclava en la desembocadura de una bahía, en un anillo creado por una erupción volcánica hace más de 45 mil años.
Se caracteriza por el color verde de su arena, el cual procede de la disgregación del olivino, un mineral ferroso que forma parte de las rocas magmáticas de la isla.
Además, Hawái es uno de los destinos más impresionantes que existen, pues aparte del color verde en sus playas, su gran situación geográfica hace que estás cuenten con otros colores como el rojo o el negro, tal y como muestra la tiktoker @aquisandrax.
El acceso es algo complejo, ya que solo se puede llegar tras una larga caminata, de una hora aproximadamente, aunque como cuenta, hay gente que se ofrece para llevar a los turistas hasta la playa por unos 20 €.
La isla del Pacífico de Guam tiene impresionantes playas, entre ellas la de Talafofo, donde el olivino también es protagonista del color verde de su arena.
Sin embargo, este solo se hace notar cuando las condiciones de sol y clima son óptimas, acumulándose la arena verdosa en bancos más oscuros o de tono marrón.
Igualmente, la playa es un lugar perfecto para practicar el surf, que junto a sus acantilados calizos la convierten en un lugar increíble.
Hornindalsvatnet es el lago más profundo de Europa y uno de los lugares del mundo donde se puede encontrar arena verde de forma natural.
Este color se debe a los movimientos glaciares que tuvieron lugar hace miles de años, lo que provocó que en este fiordo se asentaran grandes cantidades de minerales verdes que quedaron atrás.
El olivino vuelve a ser el causante del color verde de la arena de esta playa ubicada en las islas Galápagos, concretamente en la isla de Floreana.