Las tortugas son mascotitas muy independientes y pueden llegar a vivir muchas décadas si se cuidan correctamente.
La esperanza de vida depende principalmente de la especie y su edad máxima varía entre 20 y 100 años.
Un espacio adecuado donde vivir, con una correcta iluminación y temperatura, será más que suficiente para mantener a tu mascota cómoda.
Si no puedes ubicar el acuaterrario o la tortuguera en un sitio con luz solar directa, es necesario colocar lámparas especiales de luz ultravioleta ya que las tortugas necesitan recibir entre dos y tres horas de luz para que su caparazón esté fuerte y sano.
La calidad del agua es otro aspecto importante para la longevidad de las tortugas, ya que la misma debe estar bien oxigenada y libre de restos orgánicos.
Para ello, puedes utilizar un sinfín de filtros que mantienen el agua limpia mediante la depuración de desechos e impurezas.
Como habrás visto por las características de la tortuga, esta es una mascota perfecta para niños, pues requiere de pocos cuidados para mantenerse saludable.
Recuerda elegir un terrario o tortuguera acorde a su tamaño y especie para que pueda desplazarse libremente; además ubicarla en un sitio con buena luz y temperatura.
Las tortugas que crecen en libertad obtienen el calcio de manera natural a través de su alimentación o en el fondo del agua.
Pero esta situación cambia con las tortugas que tenemos en casa, por lo que necesitamos incluir un suplemento de calcio en su hábitat.
El calcio ayudará a tu tortuga a crecer correctamente, con unos huesos sanos y fuertes, con un caparazón duro y sano y sin problemas en la piel.
Aun así, es necesario ofrecerles una dieta equilibrada y completa, que les proporcione los nutrientes y vitaminas que necesitan para su desarrollo.
Así que, si deseas cuidar de una tortuga, debes cumplir con los requisitos necesarios para que esté saludable.