Según estimaciones de la Comisión Nacional de Zonas Áridas (CONAZA), de la población total de México el 18 por ciento habita en ese tipo de ecosistemas.
El estado con más municipios áridos es Puebla con 50, seguido de Oaxaca con 46 y Sonora con 15.
El estado con más municipios áridos inscritos es Puebla con 50, seguido de Oaxaca con 46 y Sonora con 15.
Los ecosistemas áridos y semiáridos abarcan 56.92 millones de hectáreas forestales de las 138 millones que tiene el país.
Las zonas áridas y semiáridas poseen un potencial alto de recursos forestales que, si se aprovechan responsablemente, contribuyen a mejorar la economía de las familias rurales.
Independientemente del tipo de cobertura vegetal, todos los ecosistemas sanos tienen un potencial productivo, algunos maderable y otros no maderable.
Las zonas áridas y semiáridas no son la excepción.
En este tipo de ecosistema especies como maguey, yuca, orégano, lechuguilla, mezquite, gobernadora, son transformadas en bebidas, fibras, medicinas, cera, ropa, carbón, papel, entre muchas otras.
Esto representa una oportunidad para hacer negocios con un aprovechamiento sin daño a los ecosistemas, incentivando a la gente a quedarse en sus tierras.