La restauración de ecosistemas es el proceso que busca volver un ecosistema dañado, alterado o degradado, a su condición original, o por lo menos, a un estado cercano a como era antes de haber sufrido el daño.
Se llama restauración de ecosistemas al proceso que busca volver un ecosistema dañado, alterado o degradado, a su condición original, o por lo menos, a un estado cercano a como era antes de haber sufrido el daño.
La restauración de ecosistemas podría entenderse como las acciones que conllevan a restaurar los sistemas de nuestra casa.
En síntesis, es el proceso que recupera las condiciones de estructura y funciones ecológicas originales de un ecosistema que fue degradado por las actividades humanas.
Porque es necesario intentar recuperar los ecosistemas que están gravemente dañados para recuperar también todo lo que nos dan: el agua, el suelo, la vegetación, los animales, los paisajes.
Todo eso que nos ofrecen los ecosistemas se llaman: servicios ecosistémicos.
La restauración pasiva es el proceso mediante el cual los ecosistemas se recuperan por sí solos cuando no existen tensionantes o se eliminan las barreras que impiden su regeneración en un proceso conocido como restauración pasiva o sucesión natural.
Esta sucesión natural o recuperación de los ecosistemas por sí mismos se puede dar cuando no existen circunstancias que impidan su regeneración.
La herramienta de manejo del paisaje utilizada en este caso es el aislamiento o cercado, que consiste en el cierre parcial o total de un predio cuyo proceso de restauración está siendo adelantado de forma natural y no requiere de intervención humana.